
Escucho Linkin Park y me acuerdo de por qué era mi banda favorita hace unos años... que lástima que cambió todo el formato de su música.
Hace recién un día llegue a Buenos Aires, y empezé la que he bautizado 4° etapa de mi vida...
Me gusta acá, salgo a la calle y la gente está ocupada, me siento con ganas de estar ocupada, o paso por una librería (porque hay miles) y me dan ganas de leer... voy a las facultades en las que me tocan mis clases (que parto mañana) y me da gusto estudiar... me llena este lugar ...
Extraño a lo que estoy acostumbrada también, da como susto ver que todo.. definitivamente TODO es nuevo, y ni siquiera tengo la misma moneda... asique cuesta. Bueno, también se extraña la gente, es como lo peor de la situación; los papás, los amigos... suerte que estoy con mi hermana y nos sabemos complementar y acompañar.
Dejé mucho por estar aquí ahora.
No me arrepiento.
Pero por alguna razón tengo el corazón amarrado y tirante. Es obvia la razón, pero en fín... creo que nada es imposible, que soy capaz de mucho, incluso cosas arriesgadas, nunca he sido una persona con los pies totalmente plantados en la tierra, y así soy felíz... No quiero pensar más en lo que dejé, si no que quiero asumir que hize una pausa ... y que quienes me quieren van a tomar una cerveza conmigo en julio... o comentar mis fotos de facebook.
Hoy me puse a escuchar Linkin Park por la misma razón que lo hacía hace unos años: necesitaba un escape, tenía rabia y quería gritarla; fue una buena terapia, que completé con una salida al super y unos snack de bon o bon.
Espero que esta ciudad, que aún ni siquiera empiezo a disfrutar del todo, me dé muchas ideas, razones o argumentos para llenar este blog de palabras... lo que es hoy, quería introducir el hecho de que estos días empiezo algo nuevo.
Espero también escribir algo que aporte en mayor cantidad, ya que por ahora mi cabeza piensa solo en una cosa y mi inspiración, que generalmente es controlada por mi corazón, también esta en lo mismo.
Mfer**